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miércoles, 17 de agosto de 2011

" Bruken Rules " Niley Cap 29

holas chicas ak les dejare un cap d la nove espero q les guste y también se los dedicare a Katty q se esta recuperando de su operación!! t kiero amiga!! un beso!! los kiero :D




Miley se despertó sintiendo el delicioso calor del cuerpo de Nick. Se apretó contra él. Le gustó aquella sensación. Él estaba profundamente dormido. El pobre. Lo había destrozado. Sonrió satisfecha. Nunca se había sentido tan cerca de nadie. Lo único que empañaba su felicidad aquella mañana era saber que aquello que habían comenzado la noche anterior no duraría para siempre. Una pequeña voz en su interior le decía que quizá la idea de un futuro juntos no fuese tan descabellada. Pero se suponía que ella no había querido eso, sólo había querido sexo.
No obstante, después de lo que habían compartido no podía negar que la noche anterior había hecho mucho más que saciar su deseo, aquella experiencia había sido la culminación de casi una vida de amor. Estaba completamente enamorada de Nick, pero no estaba segura de sí podía confiar en él. Él le había explicado lo que había ocurrido aquella noche cuatro años antes, y también lo que había ocurrido con Delta, y ambas explicaciones padecían tener sentido.
Aunque si Nick no la quería, si su deseo por ella era sólo algo físico, era normal que hubiese intentado protegerla, para no hacerle daño. Pero Miley le había dicho que estaba abierta a una relación física con él y Nick no había podido resistirse.
Miley no sabía lo que él pensaría del futuro y prefería esconder la cabeza en la arena como una avestruz en vez de preguntárselo. ¿Y si él sólo quería tener sexo? Prefería enfrentarse a aquello más adelante, y disfrutar de él mientras tanto. Tal vez con el tiempo Nick se diese cuenta de que él también estaba enamorado de ella. Ambos habían cedido tan abruptamente a la pasión que Miley todavía estaba turbada. En cualquier caso, no estaba preparada para hablar con él acerca de su relación.
Salió a regañadientes de la cama. Le hubiese gustado poder quedarse allí todo el día, pero tenían que limpiar la casa antes de que llegasen los padres de Nick de Portland. Además, Miley no habría sabido cómo comportarse si él se despertaba a su lado, ambos desnudos entre las sábanas. Fue de puntillas hasta el armario y sacó unos vaqueros, una camiseta y una camisa ancha de franela que había tomado prestada de un armario de Nick el verano anterior.
Se dio una ducha rápida, no quería gastar todo el agua caliente. Nick también querría ducharse.
Sonrió al pensar en la llegada de los Jonas. Al menos su presencia mitigaría la ausencia de sus propios padres. Se secó el pelo y se hizo una trenza, dejando algunos mechones sueltos. Preparó café y volvió a la habitación con una taza para Nick.
Él ya estaba sentado en el borde de la cama cuando Miley entró. Tomó la sábana y se tapó. Su pudor la hizo sonreír, aunque sabía que ella habría hecho lo mismo.
—Es un poco tarde para eso, ¿no te parece?
La sonrisa que Nick le dedicó parecía un poco forzada.
—Tal vez.
Si ya se estaba arrepintiendo de haber dado rienda suelta a su pasión, iba a oírla gritar, pero no de placer, como la noche anterior.
—Te dejaré solo para que te duches —comentó dejando la taza encima de la mesita de noche—. Esto te ayudará a despejarte.
—Gracias.
Miley no pudo resistirse. Se echó hacia delante para darle un beso en los labios antes de marcharse. Nick apartó la cara y el beso terminó en su barbilla. Miley se quedó helada. La noche anterior había sido un error. Era evidente por el modo en que Nick la miraba.
Se irguió y se apartó de él.
—Te he dejado bastante agua caliente, pero será mejor que te duches rápidamente. Cuanto antes vayamos a tu casa, antes lo tendremos todo limpio para cuando lleguen tus padres.
Se dio la vuelta y se dirigió hacia la puerta. No se volvió cuando él la llamó. Tampoco lloró. Sólo sentía dolor. El mismo que había experimentado cuando su padre le había anunciado que había vendido el rancho y que iban a retirarse a Arizona. Los rancheros no se retiraban, pero los hombres que perdían a su único hijo varón y que veían a su hija como a una fracasada, sí.
Se dio cuenta de que Nick la había seguido cuando sintió que la agarraba por los brazos. Le hizo dar la vuelta para que lo mirase.
— ¿Qué está pasando aquí? —preguntó él furioso.
—Dímelo tú.
—Esto no es un juego, Miley. Anoche enloqueciste en mis brazos y esta mañana te alejas de mí como si tal cosa.
—Me lo prometiste —espetó ella luchando por contener las lágrimas—. Ya no te acuerdas, ¿verdad? Estabas tan excitado que habrías dicho cualquier cosa para que yo no parase.
Nick se sonrojó y aquello confirmó las sospechas de Miley, que intentó zafarse de él.
—Deja que me vaya.
—No. Explícame qué querías.
—Me prometiste que no te arrepentirías.
— ¿Y crees que me arrepiento?
Ella intentó descifrar su rostro.
— ¿Acaso estás sugiriendo que no te arrepientes?
—Claro que no me arrepiento —dijo él acariciándole los brazos en círculos.
Miley tuvo que hacer un esfuerzo para centrarse en la discusión.
—Pero has vuelto la cabeza cuando he intentado besarte.
Nick cerró los ojos y a Miley le dio la impresión de que estaba contando hasta diez.


3 comentarios:

  1. nooo puedes dejarla ahiiiiii mas please

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  2. Wao wao waoo me encannttoo madre ooww tierniiz oww suuper duper me nxaantoo te quieroo muxiitoo muack besiitoos

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  3. WOW!! jeje
    GIRL!!!
    pliiis sube pronto el siguiente!
    amoooo tus noves!!!
    lo espero!
    pasathe por el blog!
    te kiiiero chik!
    kuidathe

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